¿Qué tamaño necesita realmente su pared?
Casi todos los cuadros existen aquí en diez tamaños, todos fieles a sus proporciones originales. Cuál es el adecuado lo deciden la pared, la distancia desde la que se mira y el mueble de debajo, no el cuadro.
01Mida la pared, no el cuadro
Parta del espacio que el cuadro va a ocupar, no de un tamaño visto en otro sitio. Mida el ancho y el alto libres de la pared, y reste lo que debe quedar vacío: al menos una mano de margen a cada lado, más si la pared está cortada por un interruptor, una viga o un marco de puerta.
Lo que queda es el hueco admisible. Todo tamaño que quepa dentro es candidato; todo tamaño que no quepa queda fuera, por bien que se vea en pantalla.
02Sobre un mueble, apunte a dos tercios
Sobre un sofá, una consola, un cabecero o un aparador, un cuadro solo parece correcto cuando abarca entre dos tercios y tres cuartos del mueble de debajo. Más estrecho se lee como algo añadido después; más ancho sobresale, y el ojo registra el error aunque no sepa nombrarlo.
Un sofá de 200 cm pide por tanto algo entre 130 y 150 cm de ancho. Es un punto de partida, no una ley, y la pared siempre manda.
03Diez tamaños, un solo juego de proporciones
Los tamaños de una página de producto parecen irregulares, y es a propósito: 37 x 30, 62 x 50, 125 x 100. Aquí nada se recorta ni se estira para entrar en un marco estándar, así que ambas dimensiones se mueven juntas y el cuadro conserva la forma para la que se construyó su composición.
Por eso los diez tamaños cambian de un cuadro a otro. Un retrato vertical y un paisaje horizontal no comparten tabla, y ninguno se fuerza a la forma del otro. El panel calcula ambas dimensiones antes de la compra, en centímetros o en pulgadas.
04Pruébelo antes de pedir
Marque el contorno en la pared con cinta de pintor, o recórtelo en papel de periódico y péguelo. Después mírelo desde los tres sitios desde los que de verdad lo verá: la puerta, el asiento más cercano y la línea de visión más larga de la habitación.
Déjelo un día. Casi todos los que hacen esta prueba suben un tamaño, y casi nadie baja.
05La altura de colgado
Ponga el centro del cuadro a unos 145 a 150 cm del suelo: es la altura de los ojos de un adulto de pie, y la que usan los museos. Sobre un sofá o un aparador, baje para que el borde inferior quede a 20 o 30 cm del mueble: los dos deben leerse como un conjunto y no como dos objetos que comparten pared por casualidad.
06Cuándo ir a más grande
El arrepentimiento del que nos hablan es haber ido demasiado pequeño; demasiado grande casi nunca. Suba un tamaño cuando la pared sea ancha y por lo demás esté vacía, cuando el techo sea alto, cuando el cuadro se vea desde más de cuatro o cinco metros, o cuando esté solo en esa pared. Baje cuando la pared esté fragmentada, cuando la habitación sea pequeña y la distancia corta, o cuando el cuadro vaya a colgar junto a otros.
El coste no es motivo para dudar ante un lienzo grande: el envío es gratuito en todos los tamaños, así que la única diferencia entre 100 y 150 cm es el precio del cuadro en sí.
Las preguntas que nos hacen
¿Por qué los tamaños no son redondos?
Porque cada uno conserva las proporciones de ese cuadro concreto. Redondear un 62 x 50 a 60 x 50 significaría recortar o estirar la obra, y no lo hacemos.
¿Puedo pedir un tamaño que no está en la lista?
Pregunte. Un tamaño fuera de los diez se trata como pieza a medida y no como compra de catálogo, con su propio presupuesto y plazo. La página de contacto llega a un asesor, y la sección de encargos se ocupa de todo lo pintado expresamente.
¿Centímetros o pulgadas?
Ambos. La tabla de tamaños tiene un selector arriba; el precio no cambia con la unidad, solo la forma de escribir las mismas medidas.
¿Un cuadro más grande cuesta más de envío?
No. El envío es gratuito a todo el mundo por mensajería exprés, sea cual sea el tamaño, el peso o el destino, y al pagar no se añade ninguna línea de transporte. Los formatos muy grandes sí cambian las opciones de marco, como explica la guía de entrega.
Fijado el tamaño, queda cómo debe llegar el cuadro: enrollado para el viaje más sencillo, montado para colgarlo enseguida, o enmarcado.
Las demás guías
Óleo a mano o lámina artística
Cada cuadro se ofrece aquí en dos formas. Uno está pintado con pincel y tiene una materia que se ve desde el otro extremo de la habitación; el otro está impreso y no la tiene. La imagen, los tamaños, el enmarcado y el envío gratuito son idénticos.
Enrollado, montado o enmarcado
Tres formas de recibir el mismo lienzo. Una de ellas decide qué le queda por hacer al abrir el paquete, y si elige marco ahora o se deja la elección abierta.
Estancia por estancia
Un cuadro se juzga en la estancia en la que cuelga. La luz, la distancia y el uso de la habitación deciden el tema y la escala mucho más que el gusto.
Encargo a partir de su foto
Cuando el cuadro que quiere no existe, puede pintarse a partir de una imagen que nos envíe. Lo que decide el resultado es la foto elegida y el tamaño fijado antes de la primera pincelada.
Vivir con una pintura al óleo
Un óleo sobre lienzo sobrevive a quienes lo compran, si tres cosas son correctas: dónde cuelga, qué luz le llega, y qué se hace - y sobre todo qué no se hace - cuando hay que limpiarlo.